PARA LO QUE NO ESTOY PREPARADA

No creo estar preparada para muchas cosas… pero, cuando llegue el día en que faltes, no sé qué haré…

He pensado en el día que llegué el fin de mi madre y de mi padre, dolerá y sin embargo hemos hecho las paces tantas veces que creo que será triste, doloroso pero sé que viven dentro de mí, conmigo… al final son parte de mí y sólo su forma física desaparecerá de este planeta… pero tú.

Tú eres yo, eres de mi hermana, eres de mis primos, eres de mi madre, de mis tías y mi Tío… Tú lo eres todo, el centro de esta familia. La gran matriarca, que si bien ha tenido sus errores y te amamos con ellos. Te hemos visto luchar, crecer, cambiar y amar a tu forma… como esa canción que tanto te gusta “a mí manera”…

Tantos gritos, tantas sonrisas, tantas groserías, mi Dios… eres única e inigualable… eres una mujer extraordinaria que en tu pequeñez nos has enseñado a ser grandes… donde tu amor no tiene precio… tenemos tantos recuerdos y tan pocas fotos sonriendo, porque siempre te muestras como una mujer fuerte, cuando eres pura ternura.

Que a tu edad nos has enseñado tanto y nosotros a ti… Por eso duele pensar en ese día, duele porque nos has dado todo. A tu edad sigues preocupada por todo, nos has enseñado a ser madre, hermana e hija. Quién más si yo te vi llorar, pedirle a Dios, desvelarte y gritar por tu hija.

Me siento dichosa de llamarme tu nieta, tu hija… de poder reír contigo, de llorar contigo, que aunque a veces no me entiendas, no me dejas. No nos dejas… ni a tus hijos, ni a nosotros…

Sólo sé que cuando el día llegue será difícil… complicado, doloroso y sobre todo cansado… cómo despedirse de verte con tu paso veloz, con tu risa, con tus gritos y majaderías…

Pero, así te recordaremos… con tanto amor, admiración y orgullo… Gracias por darme tu nombre, Te amo…

La vida seguirá... lo sé...




Gracias, gracias, gracias. 

Luz y amor. 

-Ana 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mis nuevas gafas

Llorar para sanar

Y ahora ¿por dónde empiezo?