Cliché
Y un día el cliché se apoderó de ella, tanto que permitió convertirse en uno, tan solo por un par de meses... Después de tiempo transcurrido ella lo recordó: Hoy por la mañana tuve un pensamiento recurrente de ti... ¿qué tal si ese día en esa fiesta no hubiera dicho que veía lo nuestro como transitorio?... tuve ese momento "qué tal" y me respondí "estaba tonta" a lo que inmediatamente dije ¡no! Estaba enamorada. En fin, ahora ya han pasado años, en los que decidimos dejar esa pequeña aventura, sé que dijiste que ya eras otro, pero no, seamos honestos, no eres otro, ni yo soy otra. Somos. Somos dos personas que volvieron a su vida. Aquella vida bohemia terminó. No creí escribir más de dos párrafos de ti y tu sabor a tabaco y café, de las tardes infinitas discutiendo si Vargas Llosa era bueno o no, o jugando videojuegos en tu ordenador mientras me observabas desde la ventana y acababas tu cigarro. Sobre esas caminatas por el centro tomados de la mano. Tamp...