El escudo, la fortaleza y el dragón
Fue fácil, sólo 3 meses me bastaron para darme cuenta de que estaba total y completamente perdida. Que tu regreso a mi vida era algo que no tenía en mis planes, y que de la imposibilidad nació una posibilidad.
Vi como fui tirando mis barreras, para mostrarte quién soy ahora, y al darme cuenta lo que sentía, me fui escondiendo de nuevo, pero, es imposible durar tanto tiempo detrás de un escudo protector, de la fortaleza de piedra y de luchar con el dragón de mis miedos.
Deshacer poco a poco la fortaleza que me fui creando, piedra a piedra. Quitarlas con amor, paciencia y cariño, trabajo que ambos hemos realizado por individual y que ahora, lo sé.
El escudo, termina por cansar y lastimar a quien lo porta.
Sentirme vulnerable frente a ti fue fácil, permitir que me tocaras, que me mostraras con pequeñas dosis de cariño quién eras ahora, fue mucho muy fácil.
Lo difícil, lo difícil ahora es ser consciente de lo que siento, y dejar las barreras, los miedos y la ansiedad a un lado y disfrutar.
Vivir cada momento con amor y paciencia, permitir y permitirte sentir, expresar y vivir cada día. Luchar a diario con mi dragón interno que me recuerda que puedo fallar de nuevo y que, a la vez me da la paz y calma de que hemos aprendido.
A tu lado todo ha sido sencillo, y cada día aprendo más, de mi y de ti. De mí, de mis miedos y todo lo que he dejado atrás para vivir aquí y ahora esta nueva experiencia.
Gracias, gracias, gracias.
Luz y amor.
-Ana
Comentarios
Publicar un comentario