MI CAJITA MUSICAL

Pensé que la melodía había terminado, que, la tonada había desaparecido y jamás se volvería a escuchar. Hubo ocasiones en que hubiera querido encontrar la manivela correcta para darle cuerda… pero, no, no embonaban.

Ni si quiera recordaba los acordes, ni el interior de esta. Solo de verdad creía que sería imposible volverla a escuchar en acción.

Pues bien… llega un punto donde la vida nos da oportunidades, donde debemos poner atención y, si somos un poco arriesgados, las tomamos. Sin pensarlo empiezas a escuchar la música, esa que creíste que ya no existiría.

Sin darte cuenta, ya tiene cuerda, un día despiertas y la manivela correcta hizo que los engranajes giraran y de un día al otro no sólo escuchas la tonada, sino que bailas con ella, la disfrutas y aunque te da miedo porque no entiendes cómo pasó, sabes que todo estará bien.


Foto de David Bartus en Pexels



Te descubres, de nuevo, compartiendo la tonada, escuchando nuevas y divirtiéndote con ellas. Re-conoces todo lo que conlleva esa caja que vivía escondida en lo más recóndito de tu ser y decides compartirlo…

Y es cuando comprendes que no cualquiera puede escuchar esa tonada, que no cualquiera la reconocería, la entendería y cuidaría tanto como tú.

Bienvenido.

Luz y amor.

-Ana

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