Aprendiendo de ti
La serie de situaciones que nos hacen reír, que nos reconfortan, como, el olor de tierra mojada después de llover, el aroma que desprende el café recién hecho o el olor a libro nuevo o viejo, nuestro "lugar" favorito o incluso el color que preferimos, definen una serie de listas que vamos haciendo conforme pasa nuestra vida.
De esas listas, cuántas has compartido con la gente que amas, y cuántas conoces tú de la gente que amas. Curioso ¿no? obviamente nunca se termina de conocer a alguien, porque incluso, nuestros gustos van evolucionando, sin embargo, hace un mes llevo pensando... ¿qué tanto necesitamos conocer de la persona amada?
Esto surgió por una duda que tenía el esposo de una de mis amigas, en dónde me cuestionó algo que para mí -en ese momento- me parecía lógico que lo supiera... En fin, compartí este tópico con mi familia en una acalorada comida familiar, en donde, el matriarcado me dio la razón. Después, al compartir este mismo tema con mi mejor amigo (un hombre abierto a crítica) me dijo, Ana, los hombres somos distraídos por naturaleza, tal vez nunca puso atención.
A lo que pensé, es verdad... los hombres son distraídos... a lo que me lleva a un próximo post sobre parejas y descubrir su es verdad que "los hombres son de marte y las mujeres de venus"... PERO, ese no es el tema de este post... sino, la atención... el que no es importante conocer cada detalle de esa persona, pero, lo que sepas que sea lo que de verdad importa.
Cosas como, que no le guste la mayonesa, a qué es alérgico, que no disfrute el tomate en la comida pero, sí le guste el catsup, que prefiera la mostaza... jajaja perdón, amo la comida, por eso para mí es lo más sobresaliente. Pero, de verdad tomémonos el tiempo de conocer y disfrutar pequeños momentos, detalles, espacios que el universo nos permite conocer de alguien más.
Conocer, su artista favorito, su canción favorita, el color, director de cine, deporte y equipo favorito... etc... sólo, vivamos y disfrutemos con los que amamos.
Y ese día aprendí, mejor dicho, re-aprendí esa lección de amor.
Por cierto... Soy alérgica a las nueces, cacahuates y almendras. Mi color favorito es el morado, mi comida favorita es el mole (en sus variantes, enmoladas y chilaquiles), los tacos de asada y las papas fritas (o a la francesa). Mi bebida favorita es el café y... no me gusta la mayonesa.
Gracias por existir...
Luz y amor.
-Ana
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