Plan de navegación
Creemos que, es más, nos "entrenan" para creer que llegamos sin esperar nada, respiramos, vivimos y crecemos y boom la vida se va, y no... en ese inter la vida pasa, fluye como el mar y tú decides cómo navegarla...
Y en momentos como estos, es más, desde marzo el mundo puede sentirse incierto, pero, lo que da color a la vida, son justo esas sorpresas que suceden, espacios, que dan otro matiz... que le dan un nuevo rumbo a la marea.
Bueno, después de tantas historias, cambios y pandemia... es momento de rescatar aquello que nos deja esta situación, es momento de parar y ver. Jájájá, tomar el catalejo y mirar la vida desde esa perspectiva.
Sí bien, llegó un momento ha consecuencia de esta situación en la que sentí que mi vida había tenido un retroceso terrible, hoy más que nunca agradezco tener un sustento y hacer algo que me gusta. Que a pesar, de sentir -en un principio- esto como un paso atrás, hoy lo veo como un escalón. Un escalón a lo que sigue... pero, eso sí, con fecha límite.
Y todo esto lo vi, lo sentí, lo viví. No sé si fue la luna, pero, tuve una semana llena de energía, de retrospectiva, de visión y sobretodo amor propio.
Sé que vivo entre puras mujeres decididas, fregonas llenas de energía, hombres que son líderes, sinceros y decididos. Esa pequeña familia, a los que llamo amigos, son contados con los dedos de la mano... ellos, me han enseñado que todo se puede y que todo llega, que todo toma su lugar.
Ahora, como un reto más, las experiencias se ponen a mi favor, donde me muestra a dónde ir, pero, sobretodo a dónde ya no regresar, siempre nos preguntamos, ¿por qué a mí?... Hoy me pregunto para qué, y ya tengo la respuesta. Así que, estoy lista para tomar el timón y navegar en mí mar.
Luz y amor.
-Ana
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