Cofre en la mente
"Tenía que atraparlo de alguna manera, porque un día, cuando fuera vieja llena de arrugas, podría sentarme al sol y recordar a Jack en esta cama blanca, muy blanca, y recordar el placer que habíamos sentido y el sabor del chocolate (...) y su cuerpo que cubría el mío como un árbol crece alrededor de una piedra."Fragmento del libro El mapa que me lleva a ti de J.P. Monninger (2018)
Este fragmento me hizo pensar en todas las imágenes mentales que he capturado de lugares, momentos, espacios... En mi mente he guardado miradas, olores, espacios, tiempo, personas... recuerdos... en ese "cofre en la mente" donde se atesoran esas fugacidades.
Recuerdo perfectamente el café, de tus ojos, tus pupilas dilatándose, tu mirada profunda, al principio con miedo, después al desnudar tu alma, cambió... ahora era una mirada de complicidad.
Recuerdo el roce de tus manos con las mías, se sentía tan natural, y como le pedí al cielo que eso nunca acabara, no sucedió de nuevo.
Recuerdo que solíamos decir que en los abrazos tu cuerpo y el mío se complementaban, tenías ese espacio perfecto por tu delgadez donde mis pechos embonaban a la perfección.
Recuerdo el sonido de tu risa, tu sabor a tabaco y café.
Así como esos, todos guardamos en un cofre de la mente espacios de la vida que sin duda llenaron la memoria sensorial de nuestro cuerpo, a los que podemos regresar y nos dan paz, amor, complicidad, seguridad. A esos espacios en el tiempo he regresado estos días que el sueño no llega, en que la ansiedad puede que me devora poco a poco, en donde me digo, Ana, respira.
Recordarlos no es malo, al contrario, me da una pauta para dame cuenta lo afortunada y feliz que he sido, agradecer por todas las personas que han tocado mi vida y que ha sido reciproco. Mi cofre aún no está lleno, hay miles de momentos por atesorar... menos fotos, más imágenes mentales, más olores que recordar.
Luz y amor
-Ana

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