Carta a mi yo niña

Tengo una lista de frases sobre temas que he tratado estas últimas semanas, continúo en época de cambios, es curioso, cerrar ciclos es recurrente en estas fechas en antelación a mi cumpleaños. Acaba de pasar el día del niño y he trabajado mucho con mi niña interior y hay algo que me ha pasado por la mente: ¿qué le dices hoy a ese niño soñador que fuiste un día? 

Y me dispuse a escribirme una carta:

Hola Anita, 

La vida nos ha sonreído enormemente, todos los días iniciamos agradeciendo por todas las experiencias y momentos que hemos vivido hasta el momento. Han habido altas y bajas, pero, lo has tomado de la mejor manera.

Has realizado los viajes que había soñado, ya has recorrido dos veces las calles de Londres, Paris y Barcelona como tanto te lo prometiste un día. Has amado y fuiste amada, tu familia siempre se han mostrado curiosos de tu forma de pensar y te han apoyado.

Sabes, a veces los miedos más tontos que tuvimos un día hoy se han esfumado y otros miedos que han aparecido durante el camino, aprendimos a caminar con ellos. Ahora, las murallas que has puesto entre las otras personas y tú, poco a poco han desaparecido, seguimos en ese proceso.

Ahora, debo decirte, todo está bien, es seguro salir, es normal a veces tener miedo de mostrar todo ese amor, cariño y miedos que te llenan. Que las reacciones que tenemos cuando alguien desea acercarse mucho ya no deberían existir, claro, con cautela, estamos seguras y somos libres.

Si te tuviera frente a mi te abrazaría sin parar por todas esas veces que no nos abrazaron o por todas esas veces que no abrazaste por miedo a ser rechazada. Te diría lo feliz que somos y que todas esas cosas que un día deseamos se hicieron realidad, que ahora eres una mujer sumamente feliz, llena de energía, decisión y de amor. 

Que eres una mujer valiente y que todo de lo que nos protegimos con barreras poco a poco, ya está atrás, que ahora esas barreras está bien bajarlas. Admiro sumamente a esa niña que fuiste un día y sé que si tú me vieras ahora estarías feliz de la mujer en la que nos convertimos. 

Vería directamente a tus ojos y te diría "perdón", por todas esas veces que no te escuché  o te dejé de lado. Gracias, por permanecer en mí y siempre darme razones para vivir. Te amo, porque amo todo lo que veo hoy en el espejo y todo lo que fue y lo siento por fallarte, pero, ahora siendo un adulto consciente todo es mejor.



Gracias a quién me lee, pero, ¿qué le dirías a tu niño/a?

Luz y amor
- Ana

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mis nuevas gafas

Llorar para sanar

Y ahora ¿por dónde empiezo?