Una borrega feliz y esta vez, en la tierra

Este blog me ha traído situaciones muy buenas, desde el momento en que decidí hacerlo no fue deseando tener seguidores o algo así, al contrario, solo un grupo de gente selecta lo conoce o ha llegado hasta alguno de mis escritos por redes sociales, lo hice porque como lo he comentado en otra entrada, es terapéutico para mí.

Pero, una de las mayores bendiciones que me ha traído es el volver a conectar con mi padre, hace dos semanas me habló por teléfono, como suele hacerlo una vez cada dos meses, para saber cómo estoy, ya he escrito al respecto. Sin embargo, esa vez que escribí lo mostré a mi madre, ella me dijo que se lo debería hacer llegar, la verdad, nunca lo hice.

Esa mañana decidí que mi padre debía conocer otra parte de mi, que los años que hemos estado distanciados o apenas hablando no fueran pretexto para no saber quién es su hija, pues, le envié la liga de esa entrada y me regreso un mensaje nostálgico agradecido por ser su hija y él mi padre. 

En la entrada hablo de la felicidad que me causa hablar con mi padre, ya que, es la persona más graciosa que conozco, cuál sería mi sorpresa que ya llevamos -dese ese día- un mes hablando cada mañana, mientras él va en trayecto hacia la oficina y yo termino de prepararme para el trabajo hablamos de cosas de la vida cotidiana o recordamos grandes historias que nos conectan.

Gracias Papá, por conocerme un poco más cada día, gracias a quien me lee y a este espacio por darme tanto.

Ahora no soy una borrega en la luna, sino en la tierra, como le dije a mi padre "por ambos soy la chiva loca que le gusta reír, viajar y brincar". Por fin estoy disfrutando ser, después de mucho tiempo "la hija".

Luz y amor 
-Ana

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mis nuevas gafas

Llorar para sanar

Y ahora ¿por dónde empiezo?