Transportarte


Una de las actividades que más disfruto y que debo aceptar que casi no hago, es leer, he pensado miles de veces que llegaré a mi departamento y me sentaré en mi sillón rosado, bajo la lámpara, con una rica taza de café y seguiré leyendo mi libro donde lo dejé. ¡Mentira! Nunca lo hago.

Siempre encuentro una excusa o invitación para no hacerlo e invertir mi tiempo en cocinar, limpiar, ver series o salir a algún lugar. A pesar de disfrutarlo siempre pongo "peros", tal vez porque me gusta estar en soledad, mi libro y yo, sin pensar que debo hacer mi comida para el día siguiente, o que de nuevo me iré de viaje y debo dejar limpia mi casa, ya que, al volver solo querré llegar a mi amada cama.

Pero, cuando vuelo es cuando aprovechó para leer y conectarme verdaderamente con mis libros e incluso para escribir alguna de mis entradas de este blog, los escritos más profundos los he escrito volando sobre un avión o en las madrugadas de insomnio, que en mi vida son muy comunes.



Al final, todo este tiempo libre me permite "transportarme" hacia esos lugares que el autor tan  puntual me hace llegar. Amo volver a recorrer las calles de París justo como las recuerdo y las describen, o caminar por las calles de Barcelona y Madrid.

Soy verdaderamente bendecida en poder conocer lo que en los libros que leo describen y reconocer, oler la comida y saborearla en mi boca, volver a oler esos mercados, las calles y tiendas en las que mis pies han dejado su huella.

Admiro la forma en que autores como Isabel Allende, Vargas Llosa y otros, me han transportado a esos lugares de ensueño y me permiten volver a vivir, pero ahora desde sus ojos los paisajes e historias, ahora leo un libro situado en Florencia y qué dicha recordar esas calles, colores y el espresso más delicioso de mi vida hasta hoy.

Cada que esa sensación recorre mi cuerpo prometo regresar al hábito de la lectura asidua, pero, vuelvo a la rutina -bendita rutina- y todo vuelve a hacer como antes, gracias a todos los escritores que hacen magia al permitirnos a los lectores vivir con ellos la historia.

Luz y amor
-Ana 

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