Un martes cualquiera
Así me gustaría encontrarte, un martes cualquiera...
Vencer los miedos que embargan mi alma y llegar hasta ese lugar que he visto sólo en sueños,
llegar y verte sentado en esa barra, ver tu espalda, tu cabeza reclinada mientras revisas el móvil,
y saber con certeza que ese era el momento correcto, ese era el lugar, la hora, ese eres tú.
He leído tantas historias, lo he visto en películas tantas veces... no sé cuántas historias no habré inventado en mi cabeza, de cómo llegaríamos a encontrarnos. Tal vez, en una tienda, en una librería, pero no, mi mente todo lo recreó en el lugar más cliché del mundo, una cafetería.
Sé, probablemente esa cafetería existe, probablemente tú también existes. El puente donde nos veremos de frente, donde nos daremos un tierno beso. Todo puede existir o es el cuento que una pequeña soñadora se ha hecho en su mente.
No he dejado de creer en el amor como probablemente lo he repetido, sé que existe, lo sentí alguna vez. Sólo que no creo que sea para mí. He comprobado que existe alguien que hace cada etapa de nuestra vida que la hace tener diferentes colores.
Conocerte y saber que al momento de ver tus ojos no hay vuelta atrás y que lo que conocíamos del amor, fidelidad y pasión era porque este momento debía llegar.
En fin, sólo espero encontrarte, un martes cualquiera...
Luz y amor.
-Ana
Conocerte y saber que al momento de ver tus ojos no hay vuelta atrás y que lo que conocíamos del amor, fidelidad y pasión era porque este momento debía llegar.
En fin, sólo espero encontrarte, un martes cualquiera...
Luz y amor.
-Ana

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