Para que deje de ser trabajo
La semana pasada estuve llena de
trabajo, me embarqué en mi primer viaje laboral del año, donde además de
compartir con personas diferentes me encontré en situaciones que me hicieron
salir de mi zona de confort. A veces, no nos damos cuenta que nos encontramos
ahí, es tan fácil y seguro estar en tú escritorio, que al salir a campo te das
cuenta de esa gran monotonía que te llena la vida.
Lo que más me gusta de mi trabajo
es que no todos los días se hace lo mismo, sin embargo, el estar atrás del
escritorio te “acostumbra” a hacer una cosa, por ello esta semana agradecí
profundamente por mi trabajo y todas las personas que lo hacen posible.
Me llené de energía de ver a
todas esas personalidades tan diferentes reunidas por un mismo fin, crecer en
el aspecto profesional y por la pasión a la radio. Al iniciar mi viaje de autodescubrimiento
dejé todo, mi ciudad, mi trabajo y a mi familia, por cosas del destino regresé.
Los que habían sido mis jefes me buscaron y bueno, lo demás es historia.
Todos los que me conocen saben
cómo hablo de la radio y lo que significa para mí, que la tesis de maestría fue
sobre mi tema favorito y en el que a diferencia de mis compañeros era una
experta, la radio. Y en ese momento siempre me mantuve “fuera de la caja”.
Ahora me doy cuenta que la rutina
nos lleva a todos, por ello te invito a que diariamente hagas algo diferente,
sé que no es fácil, pero, que ese amor por tu trabajo, por tu casa, familia,
actividades no se vaya, hagamos algo diferente y volvamos a percibir todo como
si fuera nuestro primer día, con ese nerviosismo y ganas de conocer.
Luz y amor.
-Ana

Comentarios
Publicar un comentario