No viajes para encontrarte, viaja para conocerte...
Muchos me dicen que
los viajes sirven para encontrarte o reencontrarte, mentira, viajas para
conocerte, y pueden decirme, es lo mismo. Pero, yo no me he encontrado o
reencontrado conmigo en los viajes, yo me he conocido y reconocido mis
límites.
Mi primero viaje largo
y sola fue a los 21 años, hoy, 10 años después sigo viajando y sé que ya no soy
la misma chica, ahora busco aventuras que llenen mi espíritu viajero y de
aventura aunque me duela la cabeza y el pecho, esto lo digo por mi última
aventura en la montaña de 7 colores o arcoiris como se conoce comercialmente.
Caminé hasta llegar a
la cima y creí que no podría, la presión en el pecho me hacía dudar si
llegaría, al final lo hice, había hecho una promesa de llegar y además no
perdería esa vista por nada del mundo, al bajar fue tanto el cambio de presión
que incluso me sentí mareada y a punto del desmayo, afortunadamente gracias a
los guías y a mi hermana que me acompañaba no pasó a mayores.
Estoy de acuerdo en
que cada viaje te cambia y que en cada lugar que vas se queda un pedacito de ti
y tú te llevas un pedacito de ese lugar, en este viaje comprendí mis límites,
sé que vivo a nivel del mar y la altura no me hace bien, además que ambos
padres sufren de presión arterial, por ello, me hace falta mayor actividad
física y cuidarme para mi siguiente viaje.
Además, aprender a ser
paciente con las demás personas, yo quería correr por todas las ciudades,
conocer cada detalle de ellas pero, mi hermana iba conmigo y no tiene el mismo
paso que yo, pobre, hoy me dijo que el 35% no fue divertido por esos puntos, lo
lamento pero como le dije soy una chiva loca.
Este viaje me enseñó a
reconocer que ya no soy la chica de 21 años aventurera, mi cuerpo me pide
descanso y cuidado, pero, si me preguntan si lo volvería a hacer, sin duda lo
haría.
Mil veces más, pero
ahora con mis precauciones.
Por eso, para mí el
encontrarte o reencontrarte llega cuando llegas de nuevo a tu vida normal, a tu
vida cotidiana y te das cuenta que no eres la misma persona que se fue, por eso
viaja para conocerte y así al volver te reencontrarás con aquello que creías
perdido, con esa persona aventurera y deseosa de más que eres.
En mi caso me
reencontré con esa niña libre, creativa y amorosa que soy, donde le hacía falta
esa adrenalina y correr por aeropuertos que me hace sentir plena.
Luz y amor
- Ana
Comentarios
Publicar un comentario