De regreso
Han sido semanas de reflexión, entre pláticas, lecturas y
recuerdos del pasado me di cuenta de algo, cuando realicé terapia en el 2015 la
psicóloga me dijo que mi problema es que vivía en el futuro, que el planear no
me dejaba vivir el aquí y el ahora. No lo comprendía.
Fue cuando me inicié en la meditación y tuve que aprender a
concentrarme y respirar. Fue en la época que comencé el viaje y me encontré
conmigo misma, con esa Ana soñadora que había quedado de lado, también, con esa
niña que había dejado atrás.
Al emprender ese viaje comprendí en qué momentos de mi vida
había dejado de sonreír o de ser yo misma, dejaba de soñar, creer, amar y
vibrar. Empecé a sanar cada uno de esos recuerdos, agradeciendo, amándome y
perdonando esos instantes.
Platicando con mis amigas, hablábamos del impacto que tienen
las palabras en los niños ¿qué palabras fueron las que te marcaron? ¿qué fue
aquello que te dijeron tantas veces que te las creiste? O ¿qué cosas has
olvidado o pretendido olvidar para seguir?
Las mías fueron: “Ya estás grande, tú ya entiendes”. Decirle
eso a una niña de 6 años fue suficiente para madurar, después a los 8 cuando
apenas iniciaba la adolescencia las volvieron a repetir, y fue así como de ser
una niña, debía ser adulta y “entender” de ser protegida, debía proteger. Ahora
que soy adulta, entiendo lo que sucedía y agradezco todo, porque me hizo ser
quien soy en este momento.
Por eso hoy, los momentos que estoy en casa me permito ser la bebé de la casa, por eso hoy, dejo ver un poco más mi fragilidad, porque sé que
no hay mayor poder que me pueda dañar que yo misma. Agradezco de verdad todos
los momentos que marcaron mi vida, envío amor a las personas que un día no
supieron cómo reaccionar ante mis ataques de ira que sólo era mi método de
defensa.
Retomando el aquí y el ahora, la respiración consciente y
las paces realizadas a mi pasado, ahora disfruto cada momento, cosa que he
escrito antes en otras entradas, mi vida se ha vuelto más relajada y sencilla.
Tengo un trabajo estable, que debo decirlo, lo deseaba y he
tenido mis momentos, pero hoy, siento que estoy en el mejor momento, planeando
un viaje que me debía y disfrutando cada momento. Gracias, gracias, gracias a
todo lo que me llevó hasta este momento.
Luz y amor.
-Ana

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