Sueños pendientes


Hace tiempo escribí sobre los sueños rotos. Les denominó así a los sueños no realizados por cuestiones ajenas a mí. Entre ellos, estaban los planes que había creado alguna vez con alguno de mis ex novios, esas promesas inconclusas que sabes probablemente nunca serán reales.

Pero, qué pasa con los sueños pendientes, esos sueños que te has postergado por miedos, por "no estar lista", porque aún no es tiempo... miles y miles de excusas que nos podemos dar para dejar a un lado nuestros sueños y deseos.

No concibo una vida sin sueños, metas, sin ese motorcito que te dice, ¡vamos!, ¡inténtalo! Se nos olvida que nosotras también contamos. Primero somos hijas, hermanas, madres, amigas, empleadas, empresarias... etc, etc, que ser lo que queremos ser. Y en todo este embrollo pueden llegar crisis existenciales dónde no sabemos si el camino que estamos llevando es el correcto o es el que nos llevará a aquello que buscamos.



Dejemos de crear sueños rotos e iniciemos sueños posibles, realidades palpables, vamos por todo y si no pasa vayamos por el siguiente, que se sientan, que cuesten y se disfruten. Respirar y sentir la satisfacción de haberlo hecho.

Sea en donde estás ahora o en otro lugar. Los miedos no son para dejarlos a un lado, o se vencen o se llevan contigo a un lado y les dices “calladitos” que aquí quien manda y dirige su vida soy yo.

Crea en tu mente toda esa realidad que quieras, plásmala en papel, pueden ser dibujos o literal descríbelo todo, con lujo de detalle, sirvete con la cuchara grande y después vamos a materializar, buscar presupuestos, alianzas de poder, amistades, negocios, boletos de avión, lo que quieras.



Busquemos sueños reales, que de rotos hay miles en el mar, naveguemos el mar de los sueños hasta llegar a la orilla de la realización.

Luz y amor.

-Ana

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