La calma



¿Has tenido alguna vez la sensación de plenitud?
No sé exactamente cómo explicarla, solamente sabes que llega.



Quiero centrar mi entrada de hoy en esa frase, ya que, cuando nos encontramos en medio del “caos” pedimos que termine. Ya he escrito antes sobre el agradecimiento y aunque parezca incongruente en esos momentos también debemos agradecer, ya que, esos momentos son los que nos hacen crecer.

El punto es, que la calma llega, créeme, llega. Cuando menos lo esperas esa sensación de plenitud y calma llega. La tormenta pasa, los problemas, la tristeza, los cambios… y es cuando te das cuenta del resultado que tuvo en tu vida. Te enfrentas a ti mismo y te das cuenta. He crecido, madurado y me he renovado.

Gracias a esos momentos de revuelta en dónde me he llegado a quejar pero, me han llevado hasta aquí, donde puedo volver a los sitios que amé, sufrí y adoré. Puedes ver todo desde otro espejo y de ver el vaso medio vacío, puede estar medio lleno en un instante.

Cuando lleguen las tormentas no pensemos en cuándo terminarán, pensemos en cómo las navegamos y solas se disiparán.

Luz y amor
-Ana

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