Al caminar

¿En qué momento eres consciente de todo tu cuerpo, del esfuerzo que realiza? ¿De tu respiración? y ¿De tus pensamientos?

Puede ser durante un baño por la noche, durante una meditación o cuando te encuentras solitario. Para mí, es cuando camino. Ese es el momento de comunión conmigo misma, es el momento dónde me conecto con mi yo interior, me doy cuenta de lo maravilloso que es mi cuerpo, de cómo los seres humanos somos esa máquina perfecta llena de recuerdos e historias.

Esas historias son la que me llenan la vida de color y son las que te sacan de esos momentos de tristeza y ansiedad, son los que te traen de nuevo a la tierra y renuevan todos los sueños que tienes. No sé, caminar me llena. 

Creo que las veces que más feliz y segura me he sentido al caminar es en España, caminar por recovecos de la ciudad, calles pequeñas sin gente, escuchar los ruidos de los lugares, los olores del jamón serrano a la intemperie, el olor de todos esos bares de tapas, Dios, los recuerdo y me transporto de nuevo a la calle Progreso en Burgos, de hace 9 años.



Cada paso que das te lleva a un sitio donde te da una nueva perspectiva, puede que suene loco, el decir, siempre camino por donde mismo, sin embargo, cada día es distinto, un nuevo tu camina por esa acera. La próxima vez que salgas a caminar, así sea por ejercicio o por llegar a tu destino, piensa en lo maravilloso que es tu cuerpo, tus piernas por llevarte y también, tu mente por aprovechar ese momento.

Luz y amor.
-Ana

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