Las palabras correctas

A veces no soy buena con las palabras y aunque eso no parezca, simplemente no sé cómo decir lo que siento. Me dan noticias y me quedo muda, mis emociones llenan de un nudo mi garganta que no me deja decir en ese momento exactamente lo que siento y cómo lo siento.

Pues bien, he dicho que escribir aquí ha sido terapéutico y después de pensar en una noticia que me dieron ayer, creo tener ya las palabras correctas para ti.

Sé lo que duele, sé lo que se siente ver destruidos tus ilusiones, sin embargo, también sé lo que se siente regresar a ser tu misma, sé lo que es sentirte perdida un día y meses después sentirte construida de nuevo y más fuerte. Es el momento para que saques todo, cada instante irás sanando una parte y reconstruyendo tu vida.

Sé, lo que es ver a todos moverse y tú, sentirte estática ante la situación. Pero, también moverme y lograr llegar a donde me propuse. Aprendí a estar sola y amar esa soledad, amar esos instantes que de haber sido de otra manera no podía haber vivido. Aprendí a disfrutar de nuevo la comida, los instantes con mis amigos y con mi familia. Aprendí a reír de nuevo, desde lo más profundo de mi alma y dejar fluir todo.

Aprendí a perdonar y a no exigir respuestas a algo perdido, empecé por perdonarme a mí, amarme a mí y cuidarme. Hice un compromiso conmigo misma, amarme cada día y decírmelo. Verme al espejo y aceptar esa pancita, decirme a diario que elegirme a mí fue lo mejor que pude hacer.

Que hoy, amiga, te escucho llorar tal y como un día me vi y estuviste ahí para ofrecerme tus brazos, aquí estoy yo a la distancia para escucharte, y decirte que te quiero y vas a salir de esta. Porque un día me vi llorando sin esperanza y al otro me vi de nuevo libre, respirando un aire diferente en otro país y con nuevas ilusiones.



Tú fuiste parte de esa hermosa transformación, siempre preocupada  y a mi lado también a la distancia, y que yo un día te diré: así debía ser amiga. 

Todos merecemos un amor bonito. Tú, mereces alguien que te ame mucho, mucho, que te cuide y respete como la mujer hermosa, inteligente, amable, sonriente, divertida, loca que eres. Y así será, ya que hayas sanado verás cómo todo un motivo y que las personas correctas siempre llegan.

Es tiempo de sanar.

Luz y amor.

-Ana

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mis nuevas gafas

Llorar para sanar

Y ahora ¿por dónde empiezo?