Los niños

Ayer, mientras esperaba mi autobús de regreso a Tijuana me senté en una banca, a lado mío estaba un niño. Sonriente, me dijo -Hola, yo contesté de la misma forma. Él me preguntó hacia dónde iba, le dije que a mi casa, yo le pregunté a él lo mismo. Él me contestó que iba al hospital. Me mostró su brazo, que es dónde lo canalizan y me dice "mira".

Al entrar al autobús el niño se encontraba sentado frente a mí, de nuevo me saluda y me empieza a contar que va al hospital a que le pongan su medicamento, yo le digo que él es muy valiente y que seguro no le duele porque es muy fuerte. El niño sólo me sonrió y comenzó a cantar. 

Ya que empezó el camino el niño comenzó a ver una película, pero, yo empecé a pensar, que de verdad, cuando eres niño todo lo ves como una aventura, todo es tan bello y lleno de colores. Desconozco la razón por la que ese niño iba al hospital, sólo sé que me hizo feliz verlo sonreír y disfrutar de su niñez.

Así deberíamos ser todos, tener la facilidad de palabra y poder entablar una conversación, sentir la libertad de vestir como queremos, decir lo que sentimos, sin el temor de ser juzgados. Ser feliz a pesar de saber que las situaciones pueden estar mal. 

Siempre he tenido mi niño interior muy en el exterior, no sólo por mi 1.42 m de estatura. Aprendí que si quieres reír debes hacerlo a carcajadas, que si empieza  a llover puedes salir a mojarte a la lluvia, que si sientes algo debes decirlo y si te gusta algo debes ir por ello.

¿Qué harías tú si pudieras ser niño de nuevo?

Mi amigo Tomato, el mejor amigo de Santi.
Luz y amor

-Ana 

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