La carta
Perdona si te tomo de ejemplo o inspiración, deberías sentirte alagado, gracias a ti y a todo lo vivido inicié mi gran aventura, tú mismo lo dijiste esa tarde al despedirnos. Debo decir, que ese día no sabía a lo que te referías, pero a pesar de todo tu sí lo sabías. Afortunada he sido en poder volver a empezar y dar todo de mí, caerme y levantarme.
Ahora, recojo los recuerdos que nos llevaron hasta aquí, desde esa primera mirada, hasta lo que experimento hoy. Debo decir, que desde ese día he vivido al menos 3 capítulos de un libro que alguna vez pretendo escribir, relatar sobre cada mirada, palabra, persona y lugar que ha marcado mi vida. ¡Qué dichosa he sido! Agradecida estoy con el universo entero.
Al final este blog no se trata de ti, sino de la experiencia de vida que he tenido desde el principio de mi existencia, hasta llegar a ese punto de quiebre y lo que ha venido posteriormente en esta aventura. Una de mis primeras experiencias para llegar conocerme pasó en pleno cambio de niña a adolescente, en esa etapa donde no te encuentras y no sabes ni quién eres.
Cuando tenía 10 años, me escribí una carta a mi yo de 15 años. Mi madre, siempre me dijo que esa sería mi mejor etapa, que los quince años marcaban un inicio en mi vida adulta y que a partir de ese día cambios mágicos existirían y que los chicos se fijarían en mi, que mis decisiones guiarían mi vida y yo, una niña de diez años me dije, -Anita, debes escribirte una carta para que nunca se te olvide qué querías.
A raíz de eso me escribí una carta. En la que además de fotos, un discurso larguísimo y letras de canciones me enviaba listas de universidades y listas de ciudades por visitar. Recuerdo bien ese 23 de mayo, moría de ansias de abrir mi carta, moría de emoción de leerme.
A raíz de eso me escribí una carta. En la que además de fotos, un discurso larguísimo y letras de canciones me enviaba listas de universidades y listas de ciudades por visitar. Recuerdo bien ese 23 de mayo, moría de ansias de abrir mi carta, moría de emoción de leerme.
¿Qué podría decirle una niña de 11 a una de 15?
Y sí, la carta iniciaba con un...
Abrir esa carta ha sido una de las cosas más emocionantes y divertidas de mi vida, esa Ana de 10 años se esperaba conduciendo, viajando por el mundo, enamorada y cantando por todos lados. Siempre soñé con viajar a Europa, enamorarme y tener una familia llena de perros. Después, mis ambiciones y gustos cambiaron un poco, de querer ser abogada y dedicar mi vida a las leyes cambié para estudiar Ciencias de la Comunicación. Decisión que hasta la fecha me ha llenado de satisfacciones.
Y el plan seguía, pedir un intercambio a Europa -sueño que nunca dejé-, encontrar un trabajo que amara, en una empresa importante, hacer una maestría y en ese tiempo conocer al amor de mi vida de los cuentos de hadas. Pero, como sabemos los cuentos de hadas no son del todo ciertos y el "para siempre" puede reducirse a unos años.
Y sí, la carta iniciaba con un...
"Querida Ana:"
Abrir esa carta ha sido una de las cosas más emocionantes y divertidas de mi vida, esa Ana de 10 años se esperaba conduciendo, viajando por el mundo, enamorada y cantando por todos lados. Siempre soñé con viajar a Europa, enamorarme y tener una familia llena de perros. Después, mis ambiciones y gustos cambiaron un poco, de querer ser abogada y dedicar mi vida a las leyes cambié para estudiar Ciencias de la Comunicación. Decisión que hasta la fecha me ha llenado de satisfacciones.
Y el plan seguía, pedir un intercambio a Europa -sueño que nunca dejé-, encontrar un trabajo que amara, en una empresa importante, hacer una maestría y en ese tiempo conocer al amor de mi vida de los cuentos de hadas. Pero, como sabemos los cuentos de hadas no son del todo ciertos y el "para siempre" puede reducirse a unos años.
Yo creí que tenía el proyecto de vida perfecto y todo iba " de acuerdo al plan", pero, en ese inter de la vida, me enamoré y cambié el orden de aquellas ilusiones, aquella "pequeña soñadora" tenía lo que en su carta un día había deseado, pero, simplemente algo faltaba. Se sentía un hueco enorme que hasta el día de hoy no he podido descifrar.
Cómo se puede explicar algo que ya no te llena, sigo sin poder explicar a ciencia cierta lo que era aquel sentimiento. Sencillamente, la "pequeña soñadora" volvió a cambiar.
Y ahí fue donde todo el mundo se volteó ¿en qué parte de todo aquello escrito mi vida no embonaba?
Cómo se puede explicar algo que ya no te llena, sigo sin poder explicar a ciencia cierta lo que era aquel sentimiento. Sencillamente, la "pequeña soñadora" volvió a cambiar.
Y ahí fue donde todo el mundo se volteó ¿en qué parte de todo aquello escrito mi vida no embonaba?
Como lo he escrito antes, empecé de nuevo, en una nueva ciudad, sola, sin nada más que ropa en mi maleta, pero, con una ilusión enorme de encontrarme de nuevo conmigo, empezar a soñar y seguir con quién soy. Una mujer inteligente, próspera, abundante, alegre, creativa y amorosa. Y hasta hoy continúo en esa aventura que me ha traído tanto aprendizaje como alegrías.
Ese camino lo sigo recorriendo, haciendo de este espacio uno de mis proyectos.
Gracias a todos los que me han acompañado en el camino que emprendí, por leer y escuchar mis historias. Así de fácil se puede cambiar un día e iniciar una aventura, no soy la niña de 10 años que escribe cartas, ni tampoco la de 15 que esperaba todo color de rosa, hoy más que nunca soy una mujer con los pies sobre la tierra que a veces le gusta volver a soñar. Y en el camino estoy ,de creer de nuevo en el amor.
Gracias por leerme.
Luz y amor.
-Ana
Ese camino lo sigo recorriendo, haciendo de este espacio uno de mis proyectos.
Gracias a todos los que me han acompañado en el camino que emprendí, por leer y escuchar mis historias. Así de fácil se puede cambiar un día e iniciar una aventura, no soy la niña de 10 años que escribe cartas, ni tampoco la de 15 que esperaba todo color de rosa, hoy más que nunca soy una mujer con los pies sobre la tierra que a veces le gusta volver a soñar. Y en el camino estoy ,de creer de nuevo en el amor.
Gracias por leerme.
Luz y amor.
-Ana

Comentarios
Publicar un comentario