¿Por qué es tan difícil terminar algo?


Nos negamos, procrastinamos hasta que no queda más por hacer que dar fin a aquello que nos rehusamos de manera fatal a poner punto y final.

A veces suelen ser situaciones que nos ponen en riesgo o nos lastiman, el masoquismo sale a relucir o el ego nos dice que no es necesario, se puede seguir con la situación porque somos “todo poderosos”
La verdad es que es lo contrario, es el miedo. El miedo a la incertidumbre, a no saber, no conocer el camino que sigue después de dar un punto y final.

Ponemos punto… y coma, punto y seguido o dos puntos, pero el punto final… ¿Cuándo?

Me pasa seguido, debo ser honesta, no termino libros, me da “un no sé qué”, prefiero leer una página por día o sólo tenerlo a lado de mi cama y decir, mañana me tomo mi tiempo o me voy al café y lo termino. Eso es una gran mentira, auto engaño. 

Esto vino a mi mente hace poco más de un año, mientras intentaba darle punto y final a mi tesis, 
tuve la palabra "conclusiones" en mi cabeza por semanas. Me rehusaba a pensar que esa aventura llegaba al final, después de casi dos años ahí estaba yo, frente a mi escritorio viendo hacía La torre Agbar en Barcelona.

Las dudas surgieron en mí, si escribo por fin las conclusiones, ¿qué sigue en mi vida profesional?
Eso significaba terminar un ciclo, una fecha, un instante.

Terminar una relación fue lo más difícil que he hecho, tomar mi vida y decir BASTA y enfrentarme a una nueva vida donde la soledad fue mi compañera número uno, donde mis pensamientos eran mi comida diaria y donde mis sueños volvieron a florecer.

Llegue a pensar que era el apego tal vez, a la vida que había construido hasta el momento, sin embargo, esa palabra taladraba mi cabeza, conclusiones, era el momento, el momento de escribir ese último capítulo y que mejor que hacerlo desde esa ciudad que tanto había prometido volver.

Yo sabía que no era el final, fue el principio de una nueva etapa, una etapa donde, hay altas y bajas, pero aquí. Aquí es donde me siento libre, viva y transparente, escribiendo, creando y recreando. No todos son puntos finales, son capítulos en nuestra vida, donde los personajes desarrollan diferentes papeles, no se van, permanecen en tinta siempre.

Gracias a todos los personajes de esa etapa y a los actuales, gracias, gracias, gracias.

Luz y amor.

- Ana 



Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mis nuevas gafas

Llorar para sanar

Y ahora ¿por dónde empiezo?