Mi chinita

Yo tenía tres chinitas en mi tocador de maquillaje, me encantaban. En medio de mi tristeza no me di cuenta y rompí una de ellas, al recogerla en pedazos me dije, - la voy a arreglar. 


Recordé una metáfora que me dijeron hace mucho, al querer reparar un cántaro de agua algo no queda igual, el agua sale por todos lados y también hay una fábula japonesa que habla de hacer hermoso aquello que fue frágil una vez, donde reparan la zona dañada, rellenando las grietas con oro. 
Ahí estaba yo, frente a mi chinita sin cabeza. En ese momento me di cuenta, llevaba años reparando cosas, y no de la forma enaltecida en que lo hacen los japoneses, reparaba para que funcionara, para que siguiera en pie. Y me di cuenta que mi chinita era la representación de mi relación en ese momento. Tenía un año triste, rota, desdichada, viviendo de ansiedad y miedos alimentados por una tonta inseguridad. 


Muchas veces durante ese año me llené de dudas y culpas, yo debí ser diferente. Pero, mi primer error fue no darme cuenta que no era yo sola en la relación, mi pareja tuvo los mismos miedos y ansiedades un día, pero, yo, queriendo siempre reparar todo, creí que yo tenía la culpa y yo debía repararlo. Hasta el punto en que ya no tuvo reparación. 


Y así fue como ese día con todo el dolor de mi alma, tiré mi chinita y decidí no seguir creyendo que esa relación tenía una solución. Tomé las cosas de él y las vacié en cajas para que se fuera lo antes posible. Debo decir, que él fue comprensivo y me cuidó hasta el último momento de decirnos adiós y alegrarse de mis éxitos. 


Ahora, creo que él puede decir lo mismo, fue la mejor decisión que hemos tomado en el mundo, yo emprendí una nueva historia de amor propio, viajes y sueños realizados y por realizar. Él, tiene una familia hermosa con la que comparte momentos maravillosos, ambos no estábamos listos para lo que teníamos. 

Hoy, agradezco al universo entero las grandes bendiciones que llegaron a mi vida, y he aprendido a desprenderme de las cosas materiales y de las personas, comprendiendo que todo se queda en la memoria y que todo tiene un ciclo. También, acepto que hay cosas que han valido la pena arreglar, y así como "kintsugi” el arte hacer bello y fuerte aquello que ha sufrido un daño y tiene historia", pero, esto fue mejor, sólo agradecer. 






Luz y amor. 
- Ana

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